Partes de viajeros, confirmaciones, WhatsApp con huéspedes, reseñas, reportes... Buena parte de eso no necesita a una persona. Medimos dónde se va el tiempo, rediseñamos ese proceso y lo ponemos en marcha. Tu PMS se queda. Tu equipo también.
No es un problema de personal. Es un problema de operación. Y tiene solución.
Recepción copia datos del DNI al sistema una y otra vez. Errores, tiempo perdido y una tarea que lleva décadas sin automatizarse. Eso ya no tiene sentido.
"¿A qué hora es el check-in?" "¿Hay parking?" "¿Me pueden traer más toallas?" Las mismas preguntas de siempre, respondidas por un humano las 24h. Eso no escala.
El huésped llega y vuelves a pedirle todo. Colas, fricción, una primera impresión que ya podría haberse resuelto antes de que cruce la puerta.
Los satisfechos se van sin dejar reseña. Los insatisfechos, a veces sí. Sin proceso, la reputación online crece sola solo si tienes suerte. O decrece si no la tienes.
Para saber cómo fue ayer tienes que pedirlo, esperarlo, o hacerlo tú. La ocupación, los ingresos y los datos que importan no están en tiempo real.
Confirmación manual, recordatorio si alguien se acuerda, y si no aparecen, te enteras cuando ya es tarde. Cada no-show es una habitación vendida que no genera ingreso.
Nadie sabe de memoria cuántas horas se van al año en trabajo que no debería existir...
No te vamos a enseñar el porcentaje de otro hotel. En la auditoría medimos el proceso que elijamos tal y como funciona hoy en el tuyo: cuánto trabajo cuesta, cuánto tarda, cuántas veces ocurre y dónde falla. De ahí sale la cifra, con la lógica de cálculo a la vista.
Quiero saber exactamente cuánto pierde mi hotel →No es un catálogo de servicios que se contratan por separado: son ámbitos de la operación hotelera donde casi siempre hay margen. Cuál toca primero lo decide lo que veamos en tu hotel, y todo se apoya en el PMS y las herramientas que ya usas.
Hoy la misma conversación puede estar en Booking, en la web y en WhatsApp, y recepción salta entre pantallas mientras tiene a alguien delante. Unificamos la atención y dejamos que las consultas de siempre se resuelvan solas; al equipo le llega lo que requiere criterio.
Los datos ya están en el PMS y alguien los vuelve a teclear, a menudo de madrugada. Es trabajo obligatorio, repetitivo y con sanción si sale mal: justo el tipo de tarea que no debería hacer un humano. Lo montamos con validación antes del envío.
Buena parte de lo que entra por recepción son preguntas que se repiten: cómo llegar, dónde aparcar, a qué hora puedo entrar. Diseñamos la comunicación previa para que el huésped reciba eso antes de necesitarlo, en su idioma y según el tipo de estancia que haya reservado.
Pedir la reseña y contestar las que llegan es trabajo que siempre se aplaza, y el hotel lo paga en ranking y en reservas directas. Rediseñamos ese proceso, y además detectamos al huésped que se va descontento antes de que lo escriba en Google o en Booking.
Cuando el lunes empieza abriendo el PMS para entender qué pasó el fin de semana, hay decisiones que llegan tarde. Ocupación, ingresos, llegadas, salidas e incidencias pueden estar encima de la mesa cada mañana sin pedirlo y sin que nadie los prepare.
Trabajamos sobre Cloudbeds, Opera, Mews, Lodgify, Siteminder y sistemas propios: construimos encima, no los sustituimos. Si tu PMS es antiguo o cerrado, buscamos la forma de conectarlo igualmente.
Sin contratos eternos, sin proyectos que tardan un año, sin promesas vagas. Cuatro fases con entregables concretos.
Analizamos tu operación hotelera real. Entregamos un diagnóstico escrito con el proceso por el que conviene empezar, y el porqué. Desde 490€ que recuperas si contratas.
Primero medimos ese proceso tal y como está hoy: ese es el punto de partida. Con él delante diseñamos cómo debería funcionar y qué sigue decidiendo una persona. Lo revisas con nosotros antes de tocar nada en tu hotel.
Primero lo que más duele en tu operación, luego el resto. Ves resultados desde la primera fase, no al final del proyecto.
Monitorizamos, ajustamos y mejoramos el sistema cada mes. Crece contigo. No te dejamos un manual y desaparecemos.
Llevo tiempo viendo lo mismo en empresas muy distintas: el problema no suele ser la falta de gente, sino la cantidad de cosas que dependen de una sola persona. En un hotel eso se llama recepción. Y no se arregla comprando una herramienta: se arregla mirando la operación de cerca y decidiendo qué no debería estar haciendo un humano.
Analizamos cómo funciona hoy la operación de tu hotel y te entregamos por escrito qué proceso conviene mejorar primero, cuánto trabajo cuesta y qué se puede esperar en horas y en euros. No es una llamada de venta. Es trabajo real.
↺ Si contratas en los 30 días siguientes, descontamos el 100 % del importe del proyecto.
Qué entregamos
El documento es tuyo aunque luego no contratemos.
Solo aceptamos un número limitado de auditorías al mes.
Sin compromiso de contratación · Auditoría reembolsable al 100%
si contratas en los 30 días siguientes
Revisa tu bandeja de entrada — y también el spam por si acaso.
Mientras tanto, si tienes prisa puedes escribirnos directamente a
hola@flujoai.com